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TIEMPO DE TRABAJO

10 Abr

JORNADA ORDINARIA Y JORNADAS ESPECIALES DE TRABAJO

 Por jornada de trabajo se entiende el tiempo que, durante cada día, cada semana o cada año ha de dedicar el trabajador a la realización de la actividad para la que ha sido contratado.

 Ha de interpretarse el artículo 34.1 del ET que dispone que la jornada ordinaria se determinará  libremente por las partes, ya sea por convenio  colectivo, o por contrato de trabajo, respetando los límites legales.

 La jornada máxima legal y su distribución:

 La regulación de la jornada máxima ordinaria se construye sobre tres pilares:

–          La duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo será de cuarenta horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual.

–          No se podrán realizar más de nueve horas ordinarias de trabajo efectivo, salvo pacto, en convenio colectivo, sobre distribución de la jornada.

–          Entre el final de la jornada y el comienzo de la siguiente debe mediar como mínimo doce horas.

Los preceptos que regulan la jornada ordinaria máxima son de derecho necesario, salvo en lo que ella misma permite la presencia de la negociación colectiva.

 La distribución regular será de cuarenta horas semanales y un máximo de nueve diarias; la irregular a lo largo de un año distribuida por convenio colectivo o acuerdo de empresa y deberá respetar los períodos mínimos de descanso diario y semanal previstos en el ET. El límite diario que proviene de la necesidad de descanso es el de doce horas entre jornada y jornada y el semanal de día  y medio ininterrumpido acumulable por períodos de hasta 14 días.

El expresado régimen jurídico se modifica al regular la fijación de la jornada máxima de los menores de dieciocho años: La jornada semanal será de cuarenta horas y la distribución diaria tiene dos límites indisponibles: Uno, el trabajo diario no puede ser superior a ocho horas de trabajo efectivo y, dos, el descanso mínimo semanal será de día y medio ininterrumpido. Los menores de dieciocho años no podrán realizar más de ocho horas diarias de trabajo efectivo, incluyendo, en su caso, el tiempo dedicado a la formación. Incluso esas ocho horas diarias será el máximo posible, aunque el menor trabaje para más de un empresario.

 El artículo 34.5 dispone que el tiempo de trabajo se computara de modo que tanto al comienzo como al final de la jornada diaria el trabajador se encuentre en su puesto de trabajo. Se computa el tiempo de trabajo a partir del momento en que el trabajador se incorpora a su puesto de trabajo.

 Las reducciones de jornada por circunstancias personales del trabajador:

 Ampliaciones de la jornada:

La duración máxima del tiempo de trabajo efectivo será de cuarenta horas semanales, con los límites establecidos para realizar horas extraordinarias; en ningún caso, los trabajadores podrán realizar una jornada diaria de trabajo efectivo, computando incluso las horas extraordinarias, superior a doce horas diarias.

 Se considera tiempo de presencia aquel en el que el trabajador se encuentra a disposición del empresario sin prestar trabajo efectivo. En ningún caso, podrán exceder de veinte horas semanales de promedio en un período de referencia de un mes y se distribuirán con arreglo a criterios que se pacten colectivamente.

Limitaciones de jornada:

Por razón de la actividad el Real Decreto sobre jornadas especiales de trabajo limita el tiempo de trabajo con fundamento en la tutela de la integridad física del trabajador: Riesgos ambientales singularmente nocivos, circunstancias excepcionales de penosidad, peligrosidad, insalubridad o toxicidad que no puedan remediarse utilizando la protección eficaz.

Reducciones de jornada:

Los artículos 37.4 y 37.5 del ET regulan un especial tiempo de trabajo derivado no de genéricas condiciones de trabajo sino de personales circunstancias del trabajador. Estas reducciones se articulan como derecho del trabajador afectado quien puede o no hacer uso de ellas. Son tres: La disminución de la jornada por lactancia de un hijo menor de nueve meses; la reducción de jornada por razones de guarda legal de menor o disminuido físico, psíquico o sensorial; y el cuidado directo de un familiar hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad.

 

El artículo 37.4 del ET regula el derecho de la mujer trabajadora a una hora diaria de ausencia del trabajo por lactancia de un hijo menor de nueve meses.

 

El artículo 37.5 del ET contempla un supuesto de reducción de la jornada por guarda legal del menor o disminuido físico o psíquico.

A igual reducción de la jornada y disminución proporcional del salario tienen derecho quienes tengan a su cargo el cuidado directo de un familiar, hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad que por razones de edad, accidente o enfermedad no pueda valerse por sí mismo, y que no desempeñe actividad retributiva.  

LAS HORAS EXTRAORDINARIAS.

 

Es hora extraordinaria cada hora de trabajo que se realice sobre la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo. Es hora extraordinaria la que sobrepasa las nueve horas diarias, salvo que por convenio o acuerdo de empresa se haya establecido una distinción del trabajo que, respetando la jornada, ya semanal ya anual, de lugar a mayor horario de trabajo.

Realizar horas extraordinarias ha de ser, por regla general, bilateralmente voluntario. Justamente de la regla general del consenso, de la voluntariedad, nace la existencia de una clase de horas extraordinarias obligatorias.

 

Resulta ser hora extraordinaria obligatoria aquélla que se haya pactado en convenio colectivo o en contrato individual de trabajo.  

El legislador impone cuatro límites indisponibles en la regulación de las horas extraordinarias:

–          No las podrán realizar los menores de dieciocho años.

–          No las podrán realizar, en ningún caso, los trabajadores nocturnos.

–          Tampoco podrán realizar horas extraordinarias los trabajadores a tiempo parcial y fijos discontinuos, aunque podrán realizar estos trabajadores horas extraordinarias que nazcan de motivos de fuerza mayor.

–          El número de horas, voluntarias o pactadas en convenios o contrato, no podrá exceder de ochenta al año.

Las horas extraordinarias en ningún caso podrán abonarse con un valor inferior a la hora ordinaria.

 

EL HORARIO DE TRABAJO.

 

a)      Calendario laboral y horario de trabajo. 

El calendario laboral es el documento en que se fijan los tiempos de trabajo y de descanso en cada empresa o centro de trabajo y anualmente se elaborará por la empresa, debiéndose exponer un ejemplar del mismo en lugar visible de cada centro de trabajo.

El contenido razonable del calendario deberá ser el siguiente: El horario de trabajo, la distribución anual de los días de trabajo, los festivos, los descansos semanales o entre jornadas y otros días inhábiles, en razón todo ello de la jornada máxima legal o, en su caso, de la pactada.

 

b)      Horario rígido y horario flexible.

 

La fijación de la jornada de trabajo se remite a módulos, legales o pactados, de naturaleza semanal o anual.

 

La fijación del horario es competencia inicial del empresario. Una vez fijado el horario por decisión del empresario, se incorpora al contrato de trabajo con naturaleza de condición sustancial y, por tanto, indisponible desde el plano de la unilateralidad empresarial.

Puede fijarse un horario flexible. Lo flexible hace referencia a la posibilidad de elección de horario para cumplimentar el trabajo diario exigido. La elección es individualizada, esto es, cada trabajador, dentro de unos márgenes indisponibles y previamente establecidos, elige el horario de su trabajo. La fijación del horario flexible será objeto de pacto entre empresa y trabajador.

 

c)      Jornada continuada y jornada partida.

 

El horario diario puede desarrollarse prestando el trabajo de forma continua o en régimen de horario partido. La diferencia entre uno y otro estriba en que el período de descanso se sitúe entre los dos tiempos del horario o dentro del espacio continuado de trabajo. Siempre que la duración de la jornada continuada exceda de seis horas deberá establecerse un período de descanso durante la misma de duración no inferior a quince minutos.

En el caso de trabajadores de menores de dieciocho años, el período de descanso tendrá una duración mínima de treinta minutos siempre que la duración de la jornada diaria continuada exceda de cuatro horas y media.

 

d)      Trabajo nocturno y trabajadores nocturnos.

 

Se entenderá trabajo nocturno el que se desarrolla entre las veintidós y las seis horas.

La regulación del trabajo nocturno del artículo 36 del ET establece:

 

–          La máxima duración de la jornada: No más de ocho horas diarias computadas en quince días.  

–          La definición legal del trabajador nocturno: Se considerará trabajador nocturno aquél que realice normalmente en período nocturno una parte no inferior a tres horas de su jornada diaria de trabajo, así como aquél que se prevea que puede realizar en tal período una parte no inferior a un tercio de su jornada de trabajo anual.

 

–          Los trabajadores nocturnos no podrán realizar horas extraordinarias. Puede ampliarse el cómputo de 15 días y realizarse horas extraordinarias en los supuestos de ampliación de jornada, cuando resulte necesario para prevenir y reparar siniestros u otros daños extraordinarios y urgentes y en los casos de irregularidades en el relevo de turnos por causas no imputables a la empresa.

 

El empresario tendrá respecto de los trabajadores nocturnos unas particulares obligaciones: El trabajador nocturno deberá gozar en todo momento de un nivel de protección en materia de salud y seguridad adaptado a la naturaleza de su trabajo; el empresario garantizará a los trabajadores nocturnos una evaluación gratuita de su salud antes de su afectación al trabajo nocturno y, posteriormente, en intervalos regulares en los términos que se establezcan en la normativa específica en la materia; finalmente, al trabajador nocturno al que se le reconozcan problemas de salud derivados de tal condición tendrá derecho a ser destinado a un puesto de trabajo diurno que exista en la empresa y para el que sea profesionalmente apto, de acuerdo con las reglas de movilidad y modificación sustancial de las condiciones de trabajo.   

e)      El trabajo a turnos y ritmo de trabajo.

 

La definición legal (artículo 36.3 del ET) encierra tres notas que hacen peculiar el trabajo a turnos:

–          Organización de trabajo por equipos o grupo de trabajadores.

–          Ritmo sucesivo o rotación de los trabajadores con referencia a un mismo puesto de trabajo.

–          La prestación de servicio en horas diferentes en un período determinado de días o semana.

 

Existen también una serie de limitaciones:

–          En empresas con ciclos de veinticuatro horas, ningún trabajador estará en el turno de noche más de dos semanas consecutivas, salvo adscripción voluntaria.

–          Las empresas que en sus turnos incluyen sábados y domingos, podrán efectuar los turnos bien por equipos de trabajadores que desarrollan su actividad por semanas completas o contratando personal para completar los equipos necesarios durante uno o dos días a la semana.

 

INTERRUPCIONES DE LA PRESTACIÓN DE TRABAJO

 

a)      Pausas diarias.

 

Se refiere al descanso entre un día y otro de trabajo, entre dos días laborables. En todo caso, entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente mediará como mínimo doce horas.

 

b)      Permisos y licencias.

 

El trabajador tiene derecho a interrumpir la prestación de trabajo, sin menoscabo de su salario, en los siguientes supuestos:

–          Quince días naturales en caso de matrimonio.

–          Dos días en los casos de nacimientos de un hijo, por fallecimiento, accidente o enfermedad grave u hospitalización de parientes hasta el segundo grado por consanguinidad o afinidad que, en estos casos, si precisa desplazamiento, el plazo será de cuatro días.

–          Un día por traslado del domicilio habitual.

 

El artículo 37.3.d del ET regula como permiso retribuido el tiempo indispensable para el cumplimiento de un deber inexcusable de carácter público y personal comprendido el ejercicio del sufragio activo.  

El artículo 37.3.e del ET regula como permiso retribuido las ausencias para realizar funciones sindicales o de representación del personal en los términos establecidos legal o convencionalmente.

 

El artículo 37.3.f del ET regula como permiso retribuido el tiempo indispensable para que la mujer trabajadora pase exámenes prenatales y técnicas de preparación al parto que deban realizarse dentro de la jornada de trabajo.

Por último, fuera del artículo 37.3 del ET aparecen otras ausencias retribuidas tales como permisos, que serán regulados en convenio colectivo, para asistir a exámenes o cursos si el trabajador realiza con regularidad estudios para la obtención de un título académico o profesional; el de cuatro días de estancia en el domicilio familiar por cada tres meses de desplazamiento; o, finalmente, el de seis horas a la semana para buscar nuevo empleo en caso de despido por circunstancias objetivas.

c)      Descanso dominical y semanal.

 

El artículo 37.1 del ET establece que los trabajadores tendrán derecho a un descanso mínimo semanal, acumulable por períodos de hasta catorce días, de día y medio ininterrumpido que, como regla general, comprenderá la tarde del sábado o, en su caso, la mañana del lunes y el día completo del domingo Se trata de un descanso retribuido.  

d)      Fiestas laborables.

 

Sin exceder, en ningún caso, de catorce al año, hay que añadir al descanso semanal los días festivos, de carácter retribuido y no recuperable. Así, en cualquier caso, se respetarán como fiestas de ámbito nacional la de la Natividad del Señor, Año Nuevo, 1 de mayo como Fiesta del Trabajo y 12 de octubre como Fiesta Nacional de España. Son cuatro, por tanto, las fiestas inamovibles que, si cayeran en domingo, se trasladarán al lunes siguiente. Las restantes diez fiestas tienen un peculiar y complicado régimen jurídico: Dos de ellas serán fijadas por los Ayuntamientos con ámbito local y las otras ocho deberán ser, en primer lugar, fijadas reglamentariamente; una vez precisadas, el Gobierno cada año puede pasar a lunes las que caigan entre semana y si caen en domingo deberá pasarlas al lunes posterior a efectos del descanso.

 

e)      Vacaciones. 

El artículo 38.1 del ET regula que el período de vacaciones anuales retribuidas: Todo trabajador tiene derecho a treinta días anuales de vacaciones retribuidas. Son días naturales, no excluyéndose de su cómputo los domingos y festivos que puedan entrar. Es un derecho anual y para ser titular del mismo se precisa, por tanto, haber trabajado un año.

Inicialmente, el período de vacaciones es unitario, pero puede ser dividido en dos por acuerdo de empresario y trabajador.

Es obligatorio tomar las vacaciones anualmente y no es posible ni la acumulación de un año para otro ni la compensación económica.

 

Las vacaciones son retribuidas.  

Realizado por:  MARTA CALVO LOZANO

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